En el Congreso Nacional de Oncología Pediátrica he tenido la oportunidad de moderar la mesa de Inteligencia Artificial y Oncología Pediátrica.
En ella, se abordaron interesantes ponencias de tumores artificiales en 3D por la Dra.Rosa Noguera, el proyecto Primage de Neuroblastomas fue desarrollado por la Dra. Adela Cañete y un modelo robótico para la asistencia social, fue presentado por la Dra.Catalina Márquez.
De estas ponencias, se deduce sin duda que el futuro de la Inteligencia Artificial (IA) aplicada a la Oncología Pediátrica es prometedor, aunque su aplicación al Sistema Nacional de Salud es aun lejano.
Por el contrario, la Inteligencia Artificial (IA) puede ayudar en el momento actual, por un lado a la extracción y estructuración de la información, contenido en texto libre o digitalizada y por otro lado, podemos realizar estudios observacionales que incluyan un elevado número de pacientes para validar los datos de la Inteligencia Artificial(IA).
En este sentido, creo que podríamos realizar un estudio en los pacientes con Leucemia Linfoblástica Aguda, que han sido tratados en los últimos años con el protocolo SHEOP-Pethema-2013 y estos pacientes reunían las dos condiciones, estructuran la información contenida en las historias clínicas y se trataría de un elevado número de pacientes, con muchas variables que analizar, lo que nos permitiría validar el modelo de la Inteligencia Artificial(IA).
Estos estudios permitirían algunos beneficios potenciales de esta tecnología, como la capacidad de predicción mejorada y actualización de los datos en tiempo real.
Soy consciente que nuestro estudio, así como otros muchos, tienen un conjunto de datos limitado y que podrían ser escasos para ser útiles para técnicas modernas de aprendizaje automático y que quedan desafíos importantes, antes de que se solucione, pero de nosotros depende utilizar este potencial al máximo en la próxima década.